¿Cómo amamantar a un bebé prematuro?

Amamantar bebe prematuro

Si bien es cierto que la lactancia materna es buena para todos los bebés, esta llega a ser aún más importante cuando el bebé nace antes de la fecha establecida, es decir, precoz. Ya que el cuerpo empieza a producir leche especial que se adapta a las exigencias del bebé prematuro, esta viene más nutrida de acuerdo a lo que necesita el bebé.

Por otro lado, las células vivas de la leche materna protegerán al bebé de una infección, esto la hace esencial en los prematuros, ya que estos tienen más riegos de sufrir infecciones debido a que su sistema inmunitario no ha madurado, por lo que la leche materna mejorará la salud, crecimiento y desarrollo del bebé.

Además, la lactancia materna protegerán al bebé de una infección, esto la hace esencial en los prematuros, ya que estos tienen más riegos de padecer infecciones debido a que su sistema de defensas (inmunitario) no ha madurado, por lo que la lactancia materna mejorará la salud, crecimiento y desarrollo del bebé.

Así mismo, la grasa en la lactancia materna ayuda al desarrollo del cerebro y tejidos neurológicos, lo que la hace aún más importante en estos niños prematuros, además de ser más fácil de digerir que la leche en fórmula, por lo que si su bebé aún no puede amantarse, extraer la leche desde el principio hará que su abastecimiento de leche prosiga hasta que el bebé pueda amamantarse.

Cabe destacar que los bebés que nacen después de las 34 semanas de formación, se encuentran en condiciones de mamar directamente del seno, sin embargo estos por lo general son dormilones, se cansan rápido y no logran un buen vaciamiento del pecho. Por lo que la madre debe observar si realmente está mamando y debe derpertarlo de no ser así. Es recomendable amantar al bebé prematuro con mucha frecuencia.

En caso de que la madre tuvo un parto muy prematuro, necesitará el apoyo del equipo de salud, el cual le enseñará técnicas de extracción de leche, para así aprovechar mejor las gotas de calostro, ya que esta tiene un alto contenido en inmunoglobulinas, las cuales aportan al prematuro gran cantidad de defensas contra infecciones, es decir; le brinda protección.

Además si el recién nacido es muy frágil o su estado de nacimiento no permite amantarlo, tu primer reto será mantener y estimular tu producción de leche mediante una bomba de extracción, las cuales hay manuales y eléctricas esta la facilitará la clínica.

Una vez que tu bebé esté listo para ser amamantado directamente, deberás reconocer sus necesidades y saber cuándo tiene apetito.

  • El bebé prematuro suele ser dormilón y más callado que los bebés promedio; el que este despierto puede ser la única señal que tengas de que tiene apetito.

  • Se aconseja extraer algo más de leche luego de amantar, así te asegurarás de que se siga estimulando la producción de esta en el seno materno, podrías rentar una báscula para recién nacidos, esta te permitirá ver el peso de tu bebé y ver su progreso en cuanto a cómo está dirigiendo su alimentación.

  • Se sugiere alimentar al bebé con mucha frecuencia es decir, unas 8 veces al menos cada 3 horas y si consideras que el bebé ya tiene apetito de nuevo cuando sólo han transcurrido 2 horas desde que se amanto, no dudes en amamantarlo otra vez. También puedes levantarlo para que coma, de esta forma lograras abrir su apetito.

    Por lo general una gradual cifra de clínicas, permiten que las madres se queden durante cierto tiempo con los bebés, esto pudiera hacer una vez inmediata que se le dé de alta del UCIN (unidad de cuidados intensivos), esto permite que las madres conozcan los horarios de apetito durante el día de su bebé y los ritmos para amantarlo, además de otros aspectos de su cuidado antes de ir a casa.

Es importante también la posición en cómo amamantes al bebé, ya que de esto depende que haya una buena transferencia de leche, por lo que debes tomar el pecho y formar un ovalo, de esta manera estarás alineado con la boca del bebé, además deben tener todo su cuerpo alineado, de forma que su estómago este sobre el cuerpo de su madre.

Es vital que el pezón este apuntando hacia la nariz del bebé, pero permitiendo que pueda respirar. Podrías incluso poner a tu bebé un poco más hacia abajo si estas sentada, para que la leche caiga directamente al estómago del bebé, esta posición de amamantar se le llama acunada.

También deberás observar los tragos al momento que tu bebé succione, los primeros días no vas a escuchar, pero si puedes observar el momento cuando está pasando la leche. Debes observar también que las mejillas no se colapsen, ya que los bebé cuando se están alimentado se ve como estiran sus músculos.

Si tienes en cuenta todas estas sugerencias amamantarás a tu bebé de la forma adecuada y este crecerá sano y fuerte, ya que tendrá todos los nutrientes que necesita para su desarrollo y logrará obtener el peso adecuado para su edad y tamaño.